Práctica Situada
Enseñar y Aprender - Práctica Situada 2
Cursante: Betiana Maccari
Tutora: Silvana Marchi
Provincia: Mendoza
Localidad: San Martín
Institución: Esc. Técnica N° 4-119 “Santa María
de Oro”
Curso:
3ro 3ra
Materia:
Lengua y Literatura I
Introducción
El siguiente trabajo fue realizado a
pedido de la tutora del curso Enseñar y
Aprender en la Cultura Digital, Silvana Marchi, con el objetivo de
reflexionar y mejorar mi práctica docente.
Desarrollo
Estas son algunas de las respuestas que
dieron los alumnos de 3ro 3ra de la Escuela Técnica N° 4-119 “Santa María de
Oro”, de Rivadavia al plateo de la siguiente hipótesis:
“Los
estudiantes que conviven en la cultura digital aprenden gracias a la
utilización de los dispositivos digitales, mientras que los procesos de
mediación de los docentes intervienen escasamente en la construcción de habilidades
blandas”
Como podemos observar, la mayoría de los
alumnos coincide en que la tecnología es fundamental en el aprendizaje. Sin
embargo, esas respuestas no reflejan del todo la realidad de los estudiantes.
El curso está compuesto por 25 alumnos
varones cuyas edades oscilan entre los 15 y los 17 años. Dos de ellos son
internos, es decir, que provienen de otros departamentos y permanecen pupilos
en el establecimiento durante la semana. Algunos estudiantes viven en los
alrededores de la escuela, es decir, viven en un ambiente urbano marginal y el
resto a 5 kilómetros del establecimiento escolar.
En general, la mayoría no tiene acceso a
diversos dispositivos digitales: celulares sí; computadoras, algunos; tablets o
lectores electrónicos, ninguno. Y aquellos que cuentan con un celular, no
siempre tiene acceso a Internet.
Siguiendo el camino reflexivo de los
alumnos considero que, si bien es cierto que los dispositivos digitales son una
herramienta útil para el aprendizaje, eso no quiere decir que los alumnos
accedan al conocimiento solamente a través de ellos o que siempre lo hagan
correctamente. Además, como quedó expresado en el párrafo anterior, no todos tienen
acceso a dispositivos digitales o Internet. Incluso la escuela no cuenta aún
con un piso tecnológico.
Por otro lado, el avance vertiginoso de la
tecnología lamentablemente no siempre acompaña la mediación del docente y las
políticas o acciones de los dirigentes escolares están lejos de ayudar a salvar
esa distancia.
En cuanto a la construcción de habilidades
blandas, es cierto que no siempre se tienen en cuenta a la hora de planificar
una secuencia didáctica. Por lo tanto, habrá que rever esta situación y empezar
a incluirlas en nuestras prácticas. De hecho, considero que las dos habilidades
prioritarias serán la el desarrollo o profundización del trabajo en equipo y la adaptación
a nuevas tecnologías y a herramientas prioritarias para poder revertir
la situación planteada en el documento Demandas
de capacidad 2020: “...importantes
falencias en la capacidad de escritura de los empleados...” ya que está
directamente vinculada al área en la que dicto clases: Lengua.
Conclusión
En definitiva y, parafraseando a Alvin Toffler, “los
docentes del siglo XXI si no queremos ser analfabetos digitales tendremos que
desaprender y reaprender”.
Como expresé en mi PS1, los docentes no debemos
resistirnos al uso de las TIC ya que acompañan saberes y prácticas significativas,
transformando los escenarios más allá de las aulas sino que debemos tomar
conciencia, asumirlas como necesarias, incluir
en clase soportes digitales para desarrollar una comprensión crítica en
géneros multimediales y potenciar estrategias de lectura y escritura utilizadas
en el entorno analógico para mejorar cualitativamente los aprendizajes de
nuestros alumnos.
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